martes, 1 de noviembre de 2011

No quiero nada contigo... más que tus manos recorriendo mi espalda.

No quiero nada contigo... más que tus manos recorriendo mi espalda.
De nuevo tus dedos buscando entre mi piel, dejando huellas a cada surco que trazan. Estremecerme bajo las sábanas de tu cama mientras me encuentras.
Tus labios descubriendo los míos... Lenguas marcando el ritmo ávidas de conocerse.
Sentir como recorres mi cuello, mientras los suspiros dicen cual es el camino. 

No quiero nada contigo... acariciarte callada mientras mis dientes se ceban con tus labios.
Uñas que recorren tu cuerpo, para reducir a la nada la distancia que nos separa. Hundirte en la almohada mientras se te corta la respiración.
Enseñarte esos lugares desconocidos... Lenguas que se tantean en un juego peligroso.
Saberte ahí para dormirme junto a ti, con juegos de manos que acompañan la duermevela.

No quiero nada contigo... salvo pasearme desnuda por tu colchón.
Tus dedos dibujando mi silueta, erizando toda mi piel en su tarea. Abrazarme a ti falta de aliento.
Mis dedos buscando tu espalda... Mi boca buscando tu boca.
Despertarte a medio dormir, dibujando en tu pecho las ganas que tengo de ti.

No quiero nada contigo... más que sentir una sonrisa que se dibuja mientras beso tu boca.
Suspiros que guían mis manos que recorren tu cuerpo en caricias atrevidas.
Tus manos aventurándose y preparadas para descubrirme... Palabras suspendidas en el aire.
Compartirte sólo con las sábanas de tu colchón, quererte sólo para mí.