martes, 3 de agosto de 2010

Todo bajo el cielo


—Doctor, hay que vivir aprendiendo a reconocer lo que hay de bueno en lo malo y lo que hay de malo en lo bueno. Y él se ríe y afirma que tengo unas ideas muy raras. Como ésa de hacer ejercicios taichi todas las mañanas al levantarme. Yo también me río pero, entonces, recuerdo a la vieja Ming T'ien mirando aquellas hermosas montañas que no veía:
—Actuar precipitadamente acorta la vida —me repite una y otra vez sin dejar de sonreír.
—Sí, Ming T'ien —le respondo.
—¡Y acuérdate de mí cuando llegues a mi edad! —me grita antes de desaparecer.
Y, entonces, sigo moviendo mi energíaqi en el jardín de casa, bajo el sol, con calma, con el pelo suelto como recomendaba el Emperador Amarillo.

Fuente: Todo bajo el cielo - Matilde Asensi - 2006

Entretenido, divertido y en ocasiones bastante inesperado. Un buen libro para vivir aventuras y conocer la cultura china.