martes, 31 de agosto de 2010

Perdona pero quiero casarme contigo


Don Mario se apoya en la mesa y comienza de nuevo a hablar.
-Gibrán escribió: «Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre. Estaréis juntos cuando las alas blancas de la muerte dispersen vuestros días. Y también en la memoria silenciosa de Dios estaréis juntos. Pero dejad que los vientos del cielo libren sus danzas entre vosotros. Amaos con devoción, pero no hagáis del amor una atadura. Que sea, más bien, un mar que se mueve entre las orillas de vuestras almas. Llenaos el uno al otro vuestras copas, pero no bebáis de la misma. Compartid vuestro pan pero no comáis del mismo trozo. Cantad y bailad juntos y estad alegres, pero que cada uno de vosotros sea independiente .» Aunque a veces: «El amor gusta más que el matrimonio por la misma razón que las novelas gustan más que los libros de historia», como dice Nicolas Chamfort. No obstante, vosotros debéis amar la historia. La historia es duradera. Antes de que se concrete esa gran decisión habrá muchas cosas que intentarán echarla por tierra. No cedáis. Reflexionad, tomad una decisión y mantenedla. Mientras seguís hacia adelante pensaréis que casi parece una broma del destino, pero a medida que os vayáis acercando al día de la boda y que las tentaciones vayan aumentando...
Niki alza de golpe la cabeza con los ojos algo entornados. Parece que esa última frase le ha impresionado particularmente. La escucha con atención, la memoriza e intenta comprender su significado. Como si supiese de antemano que a ella le va a suceder algo por el estilo. Y su instinto, naturalmente, no se equivoca.


Fuente: Perdona pero quiero casarme contigo - Federico Moccia - 2010

Tengo que reconocer que es algo predecible, y que llegado un momento cansa tanta repetición y tanta espera. Pero cuando se da la situación, he terminado devorando las últimas 200 páginas... Recomendable, un libro siempre es recomendable y más cuando es una historia de amor.