Al principio, el Abismo eterno, el Dios de los dioses,la sima de donde habían surgido todas las cosas, creó seis mil veces un millón de universos para hacer que la nada retrocediera.
Luego, dotó a esos seis mil veces un millón de universos de sistemas, de soles y de planetas,de todo y de nada, de lleno y de vacío,de luz y de tinieblas.
A continuación les insufló el equilibrio supremo, según el cual una cosa solo puede existir si su no cosa coexiste con ella.
Así pues,todas las cosas salieron de la nada del Abismo eterno.
Y al articularse cada cosa con su no cosa, los seis mil veces un millón de universos entraron en armonía.
Pero, para que esas innumerables cosas engendraran a su vez las multitudes de cosas que iban a dar la vida, necesitaban un vector de equilibrio absoluto, el contrario de los contrarios, la matriz de todas las cosas y de todas las no cosas, el Bien y el Mal.
El Abismo eterno creó entonces la ultracosa, el Bien supremo, y la ultra no cosa, el Mal absoluto.
A la ultracosa le dió el nombre de Dios.
A la ultra no cosa le dió el nombre de Satán.
Y dotó a esos espíritus de los grandes contrarios de la voluntad de combatirse eternamente para mantener los seis mil veces un millón de universos en equilibrio.
Luego, cuando todas las cosas se articularon por fin sin que el desequilibrio pudiera romper nunca más el equilibrio que lo sostenía, el Abismo eterno vio que eso era bueno y se cerró de nuevo. Mil siglos transcurrieron entonces en el silencio de los universos que crecían.
Llegó por desgracia un día en que, tras quedarse solos orquestando esos seis mil veces un millón de universos, Dios y Satán alcanzaron un grado tan elevado de conocimiento y de aburrimiento que, a despecho de lo que el Abismo eterno les había prohibido, el primero, Dios, empezó a crear un universo más en su propio nombre.
Un universo imperfecto que el segundo, Satán, se afanó en destruir por todos los medios, para que ese universo que hacía el número seis mil veces un millon más uno no llegara a destruir el orden de todos los demás debido a la ausencia de su contrario.
"Una cosa solo puede existir si su no cosa coexiste con ella"
Entonces, puesto que la lucha entre Dios y Satán sólo se desarrollaba en el interior de ese universo que el Abismo eterno no había previsto, el equilibrio de los demás universos empezó a romperse.
Fuente: El evangelio del mal - Patrick Graham - 2007
Es un libro bastante dinámico y con una estupenda trama para aquellos a los que le gusten los thrillers. Interesante la narrativa del autor y la capacidad imaginativa para organizar el contexto en el que se desarrolla el nudo.
Con giros bruscos y sorprendentes, el escritor fija una forma de engancharse al lector. Sin duda un libro entretenido.
Luego, dotó a esos seis mil veces un millón de universos de sistemas, de soles y de planetas,de todo y de nada, de lleno y de vacío,de luz y de tinieblas.
A continuación les insufló el equilibrio supremo, según el cual una cosa solo puede existir si su no cosa coexiste con ella.
Así pues,todas las cosas salieron de la nada del Abismo eterno.
Y al articularse cada cosa con su no cosa, los seis mil veces un millón de universos entraron en armonía.
Pero, para que esas innumerables cosas engendraran a su vez las multitudes de cosas que iban a dar la vida, necesitaban un vector de equilibrio absoluto, el contrario de los contrarios, la matriz de todas las cosas y de todas las no cosas, el Bien y el Mal.
El Abismo eterno creó entonces la ultracosa, el Bien supremo, y la ultra no cosa, el Mal absoluto.
A la ultracosa le dió el nombre de Dios.
A la ultra no cosa le dió el nombre de Satán.
Y dotó a esos espíritus de los grandes contrarios de la voluntad de combatirse eternamente para mantener los seis mil veces un millón de universos en equilibrio.
Luego, cuando todas las cosas se articularon por fin sin que el desequilibrio pudiera romper nunca más el equilibrio que lo sostenía, el Abismo eterno vio que eso era bueno y se cerró de nuevo. Mil siglos transcurrieron entonces en el silencio de los universos que crecían.
Llegó por desgracia un día en que, tras quedarse solos orquestando esos seis mil veces un millón de universos, Dios y Satán alcanzaron un grado tan elevado de conocimiento y de aburrimiento que, a despecho de lo que el Abismo eterno les había prohibido, el primero, Dios, empezó a crear un universo más en su propio nombre.
Un universo imperfecto que el segundo, Satán, se afanó en destruir por todos los medios, para que ese universo que hacía el número seis mil veces un millon más uno no llegara a destruir el orden de todos los demás debido a la ausencia de su contrario.
"Una cosa solo puede existir si su no cosa coexiste con ella"
Entonces, puesto que la lucha entre Dios y Satán sólo se desarrollaba en el interior de ese universo que el Abismo eterno no había previsto, el equilibrio de los demás universos empezó a romperse.
Fuente: El evangelio del mal - Patrick Graham - 2007
Es un libro bastante dinámico y con una estupenda trama para aquellos a los que le gusten los thrillers. Interesante la narrativa del autor y la capacidad imaginativa para organizar el contexto en el que se desarrolla el nudo.
Con giros bruscos y sorprendentes, el escritor fija una forma de engancharse al lector. Sin duda un libro entretenido.

2 Comentarios:
Aunque eso del evangelio del mal me suena a sustete, leyendo tu reseña me he animao, así que me lo voy a leer, ya te contaré...
Espero que estés bien y ya te haya abandonao el resfri malo!!
Un besote enormemente enormeeee!!!Muacks
¡Hola!
¿Cómo estas?, ¿Cómo va todo?
Me acordé hoy de ti y por eso me perdí un ratito entre tus palabras. Veo que sigues en plena forma.
Un abrazo desde mi humilde desván y felicidades por tus escritos. A ver si saco un poco más de tiempo, pues últimamente estoy bastante agobiado, pero ya ves que no me olvido de ti.
Hasta pronto.
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