Un héroe de guerra torturado, una princesa presa de las circunstancias… dos almas destinadas a encontrarse para así poder salvarse la una a la otra. Un libro de aventuras a la antigua usanza y con unos personajes de carne y hueso.
Olympia St. Ledger es una princesa que ha sido criada en el exilio en un pueblo de Inglaterra. Ingenua y excesivamente protegida del mundo, lo único que ansía en esta vida es la libertad de su pueblo. Ahora su tío pretende casarse con ella para así poder hacerse con el trono que tanto codicia, por ello ha apelado al mismo para que de su bendición alenlace.
Sin embargo Olympia no está dispuesta a consentirlo, aunque para ello tenga que iniciar una revolución ella misma, por lo que busca la ayuda de Sheridan Drake, un héroe de guerra al que idolatra desde hace años y del que no ha dejado de leer ni uno solo de los relatos sobre sus diversas hazañas.
Al principio Sheridan no quiere ese tipo de complicación en su vida, no obstante, una serie de circunstancias le empuja no solo a ayudarla, sino también a ofrecerle matrimonio. Sheridan, empobrecido y acuciado por las deudas, se ve arrastrado a una aventura que no desea debido al chantaje que le hace la ex amante de su padre, pues es ella quien ejerce el control de la fortuna heredada por Sheridan, prometiéndole pagar todas sus deudas si se aviene a sus planes.
Pero Sheridan no es el héroe que todos creen, sino un hombre torturado por su pasado, cínico y oportunista, que está más que dispuesto a jugar las cartas que le han tocado para sacar beneficio de la situación.
Ambos inician un viaje, haciéndose pasar por hermanos, que les lleva hasta la isla de Madeira, donde el héroe de guerra traza un plan para hacerse con las joyas de Olympia y desaparecer, desentendiéndose de la princesa por completo y dejándole librada a su propia suerte a pesar de la atracción que siente por la ella. Finge ser atacado y asesinado por unos matones. Sin embargo Mustafa, el criado de Sheridan, se da cuenta enseguida de que todo es una treta de su amo y que éste ha desaparecido llevándose las joyas de la princesa con él en un barco de convictos con destino a Australia, dejándolos a ambos en la estacada. Olympia con el corazón roto por la traición del hombre del que está enamorada y al creía no solo un héroe, sino un amigo, sigue la intuición del criado y marchan tras sus pasos.
El amor que profesaba al héroe se ha transformado en un profundo odio y lo único que ahora busca es recuperar sus valiosas joyas y llevar a este traicionero hombre ante la justicia...
Fuente: Una dulce llama - Laura Kinsale - 1989
Olympia St. Ledger es una princesa que ha sido criada en el exilio en un pueblo de Inglaterra. Ingenua y excesivamente protegida del mundo, lo único que ansía en esta vida es la libertad de su pueblo. Ahora su tío pretende casarse con ella para así poder hacerse con el trono que tanto codicia, por ello ha apelado al mismo para que de su bendición alenlace.
Sin embargo Olympia no está dispuesta a consentirlo, aunque para ello tenga que iniciar una revolución ella misma, por lo que busca la ayuda de Sheridan Drake, un héroe de guerra al que idolatra desde hace años y del que no ha dejado de leer ni uno solo de los relatos sobre sus diversas hazañas.
Al principio Sheridan no quiere ese tipo de complicación en su vida, no obstante, una serie de circunstancias le empuja no solo a ayudarla, sino también a ofrecerle matrimonio. Sheridan, empobrecido y acuciado por las deudas, se ve arrastrado a una aventura que no desea debido al chantaje que le hace la ex amante de su padre, pues es ella quien ejerce el control de la fortuna heredada por Sheridan, prometiéndole pagar todas sus deudas si se aviene a sus planes.
Pero Sheridan no es el héroe que todos creen, sino un hombre torturado por su pasado, cínico y oportunista, que está más que dispuesto a jugar las cartas que le han tocado para sacar beneficio de la situación.
Ambos inician un viaje, haciéndose pasar por hermanos, que les lleva hasta la isla de Madeira, donde el héroe de guerra traza un plan para hacerse con las joyas de Olympia y desaparecer, desentendiéndose de la princesa por completo y dejándole librada a su propia suerte a pesar de la atracción que siente por la ella. Finge ser atacado y asesinado por unos matones. Sin embargo Mustafa, el criado de Sheridan, se da cuenta enseguida de que todo es una treta de su amo y que éste ha desaparecido llevándose las joyas de la princesa con él en un barco de convictos con destino a Australia, dejándolos a ambos en la estacada. Olympia con el corazón roto por la traición del hombre del que está enamorada y al creía no solo un héroe, sino un amigo, sigue la intuición del criado y marchan tras sus pasos.
El amor que profesaba al héroe se ha transformado en un profundo odio y lo único que ahora busca es recuperar sus valiosas joyas y llevar a este traicionero hombre ante la justicia...
Fuente: Una dulce llama - Laura Kinsale - 1989

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