miércoles, 18 de febrero de 2009

Yo soy un trasnochador...

Y es que es la puritita verdad. Que Jesús Bienvenido y esa pedazo de agrupación me ponen los vellitos de punta cada vez que los escucho, me hacen reír y me hacen hasta bailar.

Probablemente sea una de las comparsas más sencillita de este año, con esos compases tan gaditanos que arrancan oles, estoy segura de que se han ganado el corazón de casi todos los gaditanos, que a lo mejor hay mayoría femenina... Eso ya es harina de otro costal.

Os podría contar algo sobre la presentación, que para mí, tiene los dos piropos más bonitos a Cádiz que he escuchado en mi vida y es que eso de "que eres Cádiz de mi vida, lo único que a mí me mata" es sólo la verdad. Anda que no se ha echado novios guapos ni na' la Tacita.

Supongo que a lo mejor, alguno de vosotros ha leído algo o ha escuchado los pasodobles de Los trasnochadores, siguiendo en la línea de Los mendas lerendas ponen el dedo en la llaga y hacen denuncia de aquello que se ha de cambiar, que para eso se supone está el Carnaval. Como no podía ser de otra forma, Jesús Bienvenido también nos trae esos pasodobles encantadores que "dando las gracias" de una forma significativa, casi que nos vuelve a citar en la calle para escuchar de nuevo a su comparsa, allí estaré yo de las primeras.

Si el alma de esta comparsa son los pasodobles, tengo que reconocer que tienen cuplés que me hacen reír más que los de algunas chirigotas. Pero bueno, entre risa y risa, lo mejor es el estribillo: "Yo soy un trasnochador, y en las noches resucito y me pongo a repartir, bocaito, bocaito, bocaito, ay bocaito. No lo habré cantado veces desde que lo escuché en el Falla en el pase de pre-eliminares. Pegadizo, gracioso, bonito... ¿Qué más se le puede pedir a un estribillo? Creo que nada...

Y en el popurrí es donde yo muero (porque de algo hay que morir ¿no?). Es ingenioso, divertido, musicalmente es un conjunto de ritmos entretenido (aquí nadie puede dormirse) y encima, tiene letra. Ya ni que hablar tiene de las voces de ésta agrupación o la puesta en escena bailando esa conga tan famosa ya, o esa rancherita (que me tiene enamorada) que me cantan tan maravillosamente bien.

¿Que no soy objetiva? Pues a lo mejor, mire usted, pero es que para hacer una comparsa en condiciones no hacen falta ni artistas ni coros a voces, sólo hace falta poner el corazón y darlo todo en las tablitas del Teatro Falla, que para eso están.

Y ahora, hablando de lo importante... Esto es un primer premio señores, seguro, es que como no sea un primer premio es para coger al jurado y limpiarle los oídos a mangerazos; tienen música, letras (todas las que quieras y más), estribillo, cantan como los angelitos, puesta en escena y para colmo y a mi ojos lo más complicado; han hecho una presentación y un popurrí mejorando los del año anterior, y mira que yo creía que eso iba a ser complicado.

Gracias Jesús, gracias a la agrupación, si no tengo el gusto de escucharos en la final, nos vemos en la calle por las esquinas. ¡Salud!