
Jurista y maestro de letrados, lector implacable, escritor fecundo, historiador, charlista, gastrónomo, Luis Benítez Carrasco (1923-1999) era, por encima de todo, estudiante sempiterno de Cádiz y divulgador.
Acopiador de saberes sobre nuestra tierra, LBC creo a lo largo de su vida una profusa obra, no por inédita menos generosamente compartida con amigos y conciudadanos: hablen sino, peñas, asociaciones, instituciones y particulares.
Ninguna pregunta que se le dirigiera quedo sin respuesta, pues entre sus muchas virtudes estaba la de asumir como propias las ignorancias ajenas para, tras una concienzuda investigación, aclararlas cumplidamente y para siempre.
De ello es buena prueba la reedición de este libro, donde, con la aparente sencillez que emana del trabajo bien hecho, Luis Benítez Carrasco dejo documentado con rigor anécdotas y expresiones populares, elementos poco conocidos de la intrahistoria de Cádiz que, afortunadamente, gracias al autor, sobrevivirán en la frescura de su significado primigenio.
Fuente: Dichos y cosas de Cádiz - Luis Benítez Carrasco - 1994
Acopiador de saberes sobre nuestra tierra, LBC creo a lo largo de su vida una profusa obra, no por inédita menos generosamente compartida con amigos y conciudadanos: hablen sino, peñas, asociaciones, instituciones y particulares.
Ninguna pregunta que se le dirigiera quedo sin respuesta, pues entre sus muchas virtudes estaba la de asumir como propias las ignorancias ajenas para, tras una concienzuda investigación, aclararlas cumplidamente y para siempre.
De ello es buena prueba la reedición de este libro, donde, con la aparente sencillez que emana del trabajo bien hecho, Luis Benítez Carrasco dejo documentado con rigor anécdotas y expresiones populares, elementos poco conocidos de la intrahistoria de Cádiz que, afortunadamente, gracias al autor, sobrevivirán en la frescura de su significado primigenio.
Fuente: Dichos y cosas de Cádiz - Luis Benítez Carrasco - 1994
1 Comentarios:
Siempre es agradable enterarse y saber más de la tacita de plata. He tenido una semana muy mala, pequeña. Estuve muy liado y sin tiempo para nada. Es un honor que me invites a tu Carnaval, pero no puedo pedirme vacaciones ahora, ya que los comienzos de año para temas de Administración, son muy complicados, así que tendremos que dejarlo para otra ocasión. Pero no te imaginas la ilusión que me hizo que te acordaras de mí. Eres un encanto. Un beso muy fuerte y feliz semana. Por muy lejos que esté, yo siempre volveré. Cuídate.
Publicar un comentario en la entrada