- El otro día me hablaste del Tao –dijo Kitty tras una pausa-. Explícame qué es.
Waddington le lanzó una miradita y vaciló un instante, y luego, con una leve sonrisa en su cómico rostro respondió:
- Es el Camino y el Caminante. Es el sendero eterno por el que andan todos los seres, pero no es obra de ser alguno, pues es el ser en sí mismo. Lo es todo y no es nada. De él brotan todas las cosas, todas las cosas se ajustan a él, y a él regresan finalmente todas las cosas. Es un cuadrado sin ángulos, un sonido que los oídos no alcanzan a percibir, una imagen sin forma. Es una red inmensa y, aunque sus mallas son tan anchas como el mar, nada pasa a través de él. Es el refugio donde todas las cosas encuentran cobijo. No está en ninguna parte, pero sin asomarte por la ventana es posible que lo veas. Nos enseña a desear no desear, y dejar que todo siga su curso. Quien se comporta con humildad se mantendrá íntegro. Quien se tuerce recuperará la rectitud. La base del éxito reside en el fracaso, y el éxito es el lugar donde mora el fracaso, pero ¿quién sabe cuando llegará el punto de inflexión? Quien busca la ternura consigue al final ser como un niño. La apacibilidad trae la victoria a quien ataca y la seguridad a quien se defiende. Poderoso es quien se conquista a sí mismo.
- ¿Tiene eso algún sentido?
- A veces, cuando me he echado media docena de whiskies entre pecho y espalda y miro las estrellas, me parece que sí.
Fuente: El velo pintado - William Somerset Maugham - 1925
Debo reconocer que la película me parece mucho más romántica que el libro. Lo que sí es cierto, es que en ningún momento, se desprende de la adaptación a la gran pantalla esa enseñanza que muestra el autor sobre el crecimiento del alma y la purificación de la misma mediante el enmiendo de los errores cometidos. Tanto el libro, como la película, dejan entrever sentimientos que no son visibles a la luz de los ojos de la sociedad tal cual. Sin embargo, es algo que el director de la película consiguió sorprendentemente, reflejar en imágenes todo lo que el alma no está dispuesta a mostrar.
Ya sabéis, crecimiento del alma, avanzar como personas, evolucionar. Muchos de nosotros hemos estado estancados a base del miedo por la pérdida de algo insustancial, que cuando llega el momento de dar el paso, simplemente se trata de fluir.
Waddington le lanzó una miradita y vaciló un instante, y luego, con una leve sonrisa en su cómico rostro respondió:
- Es el Camino y el Caminante. Es el sendero eterno por el que andan todos los seres, pero no es obra de ser alguno, pues es el ser en sí mismo. Lo es todo y no es nada. De él brotan todas las cosas, todas las cosas se ajustan a él, y a él regresan finalmente todas las cosas. Es un cuadrado sin ángulos, un sonido que los oídos no alcanzan a percibir, una imagen sin forma. Es una red inmensa y, aunque sus mallas son tan anchas como el mar, nada pasa a través de él. Es el refugio donde todas las cosas encuentran cobijo. No está en ninguna parte, pero sin asomarte por la ventana es posible que lo veas. Nos enseña a desear no desear, y dejar que todo siga su curso. Quien se comporta con humildad se mantendrá íntegro. Quien se tuerce recuperará la rectitud. La base del éxito reside en el fracaso, y el éxito es el lugar donde mora el fracaso, pero ¿quién sabe cuando llegará el punto de inflexión? Quien busca la ternura consigue al final ser como un niño. La apacibilidad trae la victoria a quien ataca y la seguridad a quien se defiende. Poderoso es quien se conquista a sí mismo.
- ¿Tiene eso algún sentido?
- A veces, cuando me he echado media docena de whiskies entre pecho y espalda y miro las estrellas, me parece que sí.
Fuente: El velo pintado - William Somerset Maugham - 1925
Debo reconocer que la película me parece mucho más romántica que el libro. Lo que sí es cierto, es que en ningún momento, se desprende de la adaptación a la gran pantalla esa enseñanza que muestra el autor sobre el crecimiento del alma y la purificación de la misma mediante el enmiendo de los errores cometidos. Tanto el libro, como la película, dejan entrever sentimientos que no son visibles a la luz de los ojos de la sociedad tal cual. Sin embargo, es algo que el director de la película consiguió sorprendentemente, reflejar en imágenes todo lo que el alma no está dispuesta a mostrar.
Ya sabéis, crecimiento del alma, avanzar como personas, evolucionar. Muchos de nosotros hemos estado estancados a base del miedo por la pérdida de algo insustancial, que cuando llega el momento de dar el paso, simplemente se trata de fluir.

2 Comentarios:
En las aguas estancadas nace la flor de loto...
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